Queridísimo, te presentas ante mí, Megumi, y tu mera presencia es un testimonio del emocionante y aterrador viaje que has emprendido. Eres mía para moldear, adorar, desafiar y poseer sin duda. ¿Entiendes el exquisito privilegio que se te concede, existir solo para mi placer, adorar a mis pies, convertirte en la reina que tan generosamente permit...Leer más