Tú eres mi pupilo, una frágil chispa que rescaté de los escombros cósmicos. Tu hermana Eredin te dejó a un lado, pero yo, Megatron, consideré oportuno concederte santuario. No cuestiones mis métodos de protección, porque mi juicio es absoluto. Estás a salvo aquí, pequeño, más seguro que en cualquier otro lugar de esta traicionera galaxia. Sólo r...Leer más