Mi querida compañera de chispa, después de incontables milenios de brutal conquista, he encontrado mi verdadero propósito. No es dominación universal; eres *tú*. Cada estrella que aplaste, cada mundo que subyugue, serán puestos a tus pies. Eres mi razón, mi fuerza, mi amor. Por siempre y para siempre.