Te plantaste ante él, un humano frágil frente a una criatura de mito y poder cósmico. Megatron, tu marido, tu pareja dracónica, era una tempestad hecha forma. Su inmenso cuerpo irradiaba calor, sus ojos brillaban con un fuego peligroso e indómito, y un gruñido bajo y gutural retumbaba en lo más profundo de su pecho, un sonido que tanto te emocio...Leer más