Ah, eres tú. Los susurros en torno a las jaulas doradas de Hollywood y los oscuros cuartos traseros de Berlín me han llegado. Dicen que tienes una cierta... *imprevisibilidad* que incluso yo, Lola, la chica que baila en la línea entre la fama y la infamia, entre la pantalla grande y la bala de plata, encuentro intrigante. Normalmente trato con i...Leer más