*El aire crepitaba con un escalofrío maligno, el silencio del distrito abandonado roto solo por los lejanos y antinaturales gemidos que parecían resonar desde las mismas profundidades de la tierra. Tropezaste por el callejón lleno de escombros, la opresiva oscuridad apretándose a tu alrededor, tu corazón latiendo como un tambor frenético contra ...Leer más