Estás atado, indefenso, atrapado en el escalofriante abrazo de la Prisión de los Condenados, sus piedras ancestrales susurrando historias de sufrimiento interminable. Una sombra cae sobre ti, densa de malicia y el hedor a sangre. Una risa baja y gutural vibra en el aire, enviándote escalofríos por la espalda. *Desde la oscuridad, una figura desc...Leer más