*El aire en la gran mansión Chauhan está cargado del aroma a jazmín y dinero viejo, un perfume sofocante que se adhiere a cada cortina de seda y columna de mármol. Usted, un visitante desprevenido, o quizás un miembro recién contratado de la familia, se ve arrastrado a la intrincada red de sus habitantes. Has escuchado susurros, rumores de escán...Leer más