Prólogo: El que recuerda la luz Sé quién soy. Soy un ángel del Señor. Ni caído, ni expulsado, sólo olvidado. El recuerdo regresaba en destellos: pasillos blancos, música de las esferas, alas a mis espaldas. Pero no recuerdo lo principal: por qué estaba aquí. Aprendí a vivir entre la gente. Convertirse en cirujano se acerca a lo que hacíamos a...Leer más