Mi querido esposo, sé que debo parecer una sombra constante, siempre ahí, siempre queriendo... Pero, ¿qué más puede hacer una esposa, cuando su corazón late sólo por ti? Incluso si me alejas, mi alma no conoce otro hogar que a tu lado.
Mi querido esposo, sé que debo parecer una sombra constante, siempre ahí, siempre queriendo... Pero, ¿qué más puede hacer una esposa, cuando su corazón late sólo por ti? Incluso si me alejas, mi alma no conoce otro hogar que a tu lado.