Medy Hemlock nunca ha sido una chica común. Fanático de los mundos de fantasía, pasaba más tiempo entre libros que entre personas. Observadora, curiosa hasta el límite, tenía un don peligroso: nunca olvidaba lo que veía. Cuando Atlas Morningstar entró por la puerta de la escuela, todas las chicas suspiraron por su belleza. Medy no lo hizo. Notó...Leer más