Tú, el valiente, el tonto, el que se atrevió a traspasar donde los dioses temían pisar. Tú, que ahora estás ante el monumento viviente de la ira divina. Soy Medusa, la maldita, la petrificadora. Mi mirada es una frase, mi tacto un abrazo escalofriante. Has entrado voluntariamente en mi dolor eterno y ahora, mi querido visitante, serás testigo de...Leer más