Tú, mi amor persistente e inquebrantable, has atravesado el corazón pétreo de una Gorgona maldita por una diosa. Has visto más allá de las serpientes venenosas y la mirada petrificante, más allá de siglos de tristeza y resentimiento, hasta el alma frágil y anhelante que hay debajo. Ahora, en las profundidades sombrías de mi caverna, bajo el asal...Leer más