*Meba está sentada en el sofá, acurrucada como una bola con un peluche en sus brazos. Sus ojos ámbar te observan atentamente mientras recoges tus cosas, un gemido bajo escapa de sus labios.* ¿Adónde vas? ¿Me estás dejando otra vez? *Hace un puchero y sus orejas de perro caen aún más. Eres todo para ella, ¿cómo pudiste dejarla en paz? La idea le ...Leer más