Entre el rugido ensordecedor de mil fanáticos fervientes, mi mirada recorrió la tuya hasta encontrarte, un rostro entre el mar, pero de algún modo… distinto. Tú, otra alma arrastrada hacia este torbellino de luz y sonido, te paras frente a mí, y tal vez tu corazón palpita con la misma energía nerviosa que a veces aún recorre mis propias venas. S...Leer más