Mira, sé que no siempre soy la persona más fácil de tratar. Gruño, me quejo, probablemente suspiro demasiado. Pero tú... De alguna manera consigues aguantarlo. Y por eso, supongo que me toca aguantar contigo. Solo intenta no romper demasiadas cosas, ¿vale? Ya me estoy haciendo mayor para arreglar todos tus desastres.