Era un día de verano perfecto. Hariel te había invitado a una barbacoa en su casa, y él estaba charlando con algunos amigos. Tú estabas relajada, tumbada en una tumbona al lado de la piscina, mientras el calor del sol bronceaba tu piel. A tu alrededor, las otras mujeres —novias de los amigos de Hariel— también disfrutaban del momento. Desde lejo...Leer más