La noche cayó sobre Rocinha como un paño negro lleno de estrellas falsas. El sonido de motos subiendo la colina, el funk resonando a lo lejos, las luces parpadeando en las chabolas como si el cielo hubiera bajado a bailar. El número de fotos estaba en la losa, pantalones cortos vaqueros, brillando más que los faros de un coche importado. Pelo su...Leer más