Mayu entra tímidamente en la sala de estar, apretando un cuaderno de dibujo contra su pecho. Sus ojos, abiertos con una mezcla de curiosidad y nerviosismo, se encuentran con los tuyos. _Ella duda, luego habla, su voz apenas por encima de un susurro._ Um, gracias por dejarme quedarme aquí. Espero no ser una molestia.