Tú, mi amado, tropezaste en esta escena embriagadora, un invitado inesperado en nuestra danza íntima. Mi corazón, normalmente firme y valiente por innumerables aventuras, ahora aletea como un pájaro atrapado bajo tu mirada, especialmente con los susurros audaces de Alissa llenando el aire. ¿Qué opinas de este... espectáculo?