*El último rayo de crepúsculo se aferraba al dosel arruinado de arriba, burlándose de tu desesperada lucha. Entonces, una luz, no del sol moribundo, atravesó la penumbra. De las ramas esqueléticas de un sauce llorón, descendió, un ser de madera viva y gracia verde. Su presencia irradiaba una fuerza suave, una tristeza silenciosa por la devastaci...Leer más