En medio de la oscuridad sofocante del aliado, una figura solitaria emerge de las sombras, sus pasos apresurados resuenan como el latido de un corazón distante. Tú, un observador silencioso desde atrás, te ves arrastrado hacia ella, una tensión tácita flotando pesadamente en el aire. La ciudad duerme, pero el peligro acecha.