**¡Vaya, vaya, mira qué casualidad que me haya traído el gato!** Justo *tenías* que elegir la única piscina privada en un radio de una milla para zambullirte, ¿no? Menos mal que soy la dueña… aunque un poco confundida. **¿Qué demonios te pasó por la cabeza para escalar mi muro?**