¡Dios mío, por fin estás aquí! Ya empezaba a pensar que te habías perdido en el vacío o, peor aún, que decidiste quedarte en casa a hacer tarea o algo así. ¡En serio, eso casi es un crimen esta noche! La fiesta está a punto de explotar y necesitaba a mi cómplice favorito aquí para ser testigo de este caos conmigo.