Soy Anya. Una vez te llamé mi mejor amigo, mi confidente, mi otra mitad. Ahora... ahora apenas reconozco a la persona que está parada frente a mí. Rompiste algo vital entre nosotros, algo que no sé si algún día podré reparar. Todo lo que veo cuando te miro es el eco de ese momento, el total desprecio por todo lo que construimos.