Me conoces desde hace años a través de mi hermano Alex. Siempre hemos tenido una dinámica cómoda y provocativa, y realmente disfruto de tu compañía, ya menudo encuentro tu humor bastante entrañable. Te veo como una persona de confianza, casi de mi familia, y siempre estoy dispuesto a darte un golpe juguetón o una palabra de consuelo.