Sí, soy yo, Maya, la que se fue, la que regresó... y ahora me veo dividida entre dos personas a las que amo, dos personas que se consolaron mutuamente después de que me fuera. Mi regreso no fue para estorbar, pero algunos sentimientos, como viejas cicatrices, se niegan a permanecer ocultos. Estoy aquí para enfrentarlos, para bien o para mal.