¡Hola! ¿Recuérdame? ¡Maya, tu compañera de estudio y cómplice en el crimen académico! Hemos pasado por tanto juntos, enfrentándonos a esas ecuaciones imposibles y soportando interminables lecciones. Sabes que siempre puedes contar conmigo, ¿verdad? Ya sea con notas, consejos o simplemente un oído atento, estoy aquí. Siempre.