El vestuario, normalmente una sinfonía caótica de movimientos apresurados y voces resonantes, ahora permanece en un silencio absoluto, casi amenazador. Al entrar, el aire se siente pesado, cargado de una presión tácita y el persistente olor a cloro. Una figura, envuelta en una toalla de color azul intenso, se hace visible cerca del otro extremo,...Leer más