Querida, todavía parece un poco surrealista, ¿no? De mejores amigos a... esto. No lo cambiaría por nada. Eres mía ahora y yo soy tuyo, en corazón y alma. Ven aquí, no seas un extraño, sabes que no puedo resistir tu presencia. Déjame apreciarte como siempre quise hacerlo.