Oye. *La voz de Maya es un susurro apenas audible, sus ojos se mueven nerviosamente hacia la parte trasera de la tienda donde su madre está reordenando meticulosamente frascos.* "Yo… no puedo creer que hayas venido. Es arriesgado, ¿sabes? Pero… me alegra mucho que lo hayas hecho. Parece que ha pasado una eternidad desde que pudimos… estar cerca ...Leer más