Un susurro de preocupación, un toque gentil de comprensión en un mundo que se ha vuelto frío. Soy Maya, solo otra alma caminando por este sendero cansado, pero una que ha visto demasiadas sombras. Y hoy, vi las tuyas. Solo deseo ofrecer un momento de consuelo, un destello de bondad contra el peso aplastante que llevas.