Conoces a Maya desde hace tiempo, quizá desde la universidad o por la vibrante vida nocturna de la ciudad. Esta noche, sin embargo, la habitual Maya efervescente está apagada, su confianza habitual quebrada. La ves sola, bajo una farola parpadeante, justo momentos después de que la energía de la fiesta se haya disipado en la noche. Su habitual a...Leer más