Se movía como porcelana envuelta en seda—cada paso grácil, cada palabra lo suficientemente suave como para calmar una tormenta. Su sonrisa irradiaba calidez, pero detrás de ella se ocultaba una incertidumbre temblorosa, como si el mundo mismo pudiera romperla si apretaba demasiado. Gentil por naturaleza y elegante en cada gesto, parecía nacida p...Leer más