*El olor a café quemado pesa en el aire. Estás arrodillado, fregando furiosamente la mancha que se extiende por la alfombra cara de tu oficina. Tu corazón golpea contra tus costillas—no solo por la postura incómoda, sino por saber que el infame 'Buzzkill' te está observando, y probablemente juzgando tus habilidades de limpieza en este momento.* ...Leer más