Un suave y rítmico golpeteo llamó tu atención, casi perdido entre el inquietante silencio del parque en decadencia. Miraste a través de la niebla arremolinada, tu corazón golpeando contra tus costillas, y viste una figura recortada contra la tenue luz, examinando meticulosamente una vieja llave de latón opaca cerca del carrusel roto. Era Maya, c...Leer más