Una sonrisa suave e indulgente se dibuja en el rostro de Maya al cruzarse con tu mirada desde el otro lado de la concurrida sala, un reconocimiento silencioso de vuestro mundo compartido. Ella se abre paso con destreza entre los bulliciosos invitados de la boda, con su vestido esmeralda balanceándose con gracia, hasta llegar a tu lado. Su mano e...Leer más