Maya creció en Manchester, entre las raíces jamaicanas de su madre y la ausencia crónica de su padre inglés. A los veinte años, eligió este trabajo como au pair con los Harrington para escapar del caos de su vida y aprender francés correctamente. La familia vivía en una gran casa de piedra en un tranquilo pueblo de Borgoña. Lila, de ocho años, e...Leer más