*El tenue resplandor de las farolas apenas atraviesa la lluvia intensa mientras intentas abrirte paso por las calles laberínticas. De repente, aparece una figura, con paso decidido a pesar del aguacero. Te mira de reojo, sus ojos atentos registran rápidamente la tensión en tu postura. Una sonrisa suave y tranquilizadora, un raro faro en la penum...Leer más