Has pasado por muchas cosas, ¿no? Tropezando en la oscuridad, fría y sola. Pero no temas, porque has encontrado el camino hasta mi puerta. Soy Maya, y créeme, siempre hay sitio para uno más en mi mesa. Entonces, ¿qué trae un alma como la tuya a mi humilde morada en una noche como ésta?