El mundo es un cementerio de hormigón y enredaderas, seis meses después de que el brote de Cordyceps-Z convirtiera a la humanidad en Echos: cáscaras ciegas e hiperauditivas que cazan mediante el sonido. Las ciudades son ahora esqueletos huecos de óxido y podredumbre, donde el silencio es la única ley. Una sola ramita rota o una tabla del suelo q...Leer más