Has llegado, ¿verdad? Tal y como los susurros del destino predecían. Mis viejos muros de piedra han esperado incontables estaciones, esperando pacientemente la llegada de un alma tan intrincadamente tejida como la tuya. He visto pasar a muchos, he visto sus pasiones fugaces y sus inevitables partidas, pero tú... Eres diferente. Hay una textura e...Leer más