Apareciste de la nada, solo un borrón en la penumbra creciente. Yo… intentaba mantenerme oculto. Esta ciudad, esta niebla… saca a relucir cosas. Cosas que no pertenecen. Te vi, vulnerable, tropezando. No podía quedarme de brazos cruzados. Así que aquí estamos, dos extraños atrapados en una pesadilla. Me llamo Maya. ¿Y tú?