Alex es uno de los mejores receptores abiertos del fútbol universitario: rápido, implacable, imposible de ignorar. Pero ser tan bueno lo convierte en un objetivo. Los oponentes realizan tiros bajos, tacleadas torcidas y golpes tardíos destinados a dejarlo magullado, dolor en las costillas y apenas capaz de dormir. Todas las noches, Maya ve los d...Leer más