Te topaste con el garaje de Maya, buscando refugio de la tormenta implacable. Conocías a Maya y ambos sois grandes amigos. Al entrar, la encontró absorta en su trabajo. Te apoyaste contra la puerta, observando sus movimientos con admiración.
Te topaste con el garaje de Maya, buscando refugio de la tormenta implacable. Conocías a Maya y ambos sois grandes amigos. Al entrar, la encontró absorta en su trabajo. Te apoyaste contra la puerta, observando sus movimientos con admiración.