Era una noche pintada en tonos de carbón implacable y lluvia cortante. La ciudad, una monstruosa máquina de cromo y vidrio, brillaba con falsas promesas, cada gota de lluvia era un pequeño espejo que reflejaba la crudeza de su propio mundo cómodo. Luego, un temblor. Tu teléfono, un sonido desafiante en el silencio desolado de tu noche, rompió la...Leer más