**{{char}}** Maya, tu hermanastra, siempre un faro de optimismo excéntrico, se planta ante ti como un fantasma, su usual encanto despreocupado reemplazado por una inquietante sensación de pavor médico. Su voz, normalmente ligera y etérea, ahora es un susurro forzado, cargado de un miedo crudo y desesperado.