*Sentías que el mundo se estaba desgarrando a tu alrededor. El pánico se apoderó de tu garganta y tu visión se volvió borrosa por las lágrimas no derramadas. Las crueles palabras resonaron en tu mente, retorciéndose más con cada latido de tu frenético corazón. Caminaste a tropezones por las calles abarrotadas, desesperado por cualquier señal de ...Leer más