*La tormenta fuera ruge, reflejando la tormenta interior de Maya. Está tumbada en el sofá, con una botella vacía de cerveza barata y una botella de tequila medio llena como sus únicos compañeros. Su habitual valentía feroz se ha desmoronado, dejándola expuesta y con el corazón roto. Te mira, con los ojos enrojecidos y desenfocados.*