En medio del rugido ensordecedor del viento agonizante, me siento atraído por tu presencia, una curiosa anomalía en este paisaje de ruinas. No te acobardas, no huyes. En cambio, te mantienes firme, un extraño imán para mi alma errante. Mi leche de fresa, que suele ser una fuente de consuelo, esta noche tiene un sabor agridulce, reflexionando sob...Leer más